El Obrador escuela de arte culinario.

El Obrador Escuela de Arte Culinario celebró su quinto aniversario

El Obrador, proyecto iniciado en 2007 por el chef Emiliano Schobert y su esposa Lucía De Biaggio cumplió sus primeros cinco años como espacio de formación profesional y recreación en gastronomía para Bariloche y la región.

El Obrador Escuela de Arte Culinario celebró en Septiembre su quinto aniversario con un balance muy positivo de esta primera etapa.

El emprendimiento llevado adelante por el chef Emiliano Schobert y su esposa Lucía De Biaggio, abrió sus puertas inicialmente para dictar cursos de cocina para amateurs, los cuales rápidamente crecieron en convocatoria. Por esta razón y sumado a la demanda de espacios de formación profesional, meses más tarde nació la carrera de cocinero profesional y más recientemente la carrera de pastelero profesional.

“Nuestro objetivo fue crear un espacio en el cual pudiéramos satisfacer las necesidades de dos perfiles de alumnos, por un lado quienes buscaban a una formación profesional para insertarse en el mercado laboral y por otro, aquellas personas que deseaban una actividad recreativa en torno a la gastronomía”, explica Emiliano Schobert, director académico de El Obrador.

“La matrícula de alumnos, tanto para las carreras como para los cursos cortos creció todos los años. Hoy la propuesta educativa y recreativa que propone El Obrador está afianzada y eso nos provoca una gran satisfacción, saber que el trabajo de todos estos años ha dado sus frutos. Hasta el momento, más de mil quinientas personas se han capacitado con nosotros”, comenta Lucía De Biaggio, directora de El Obrador.

“La gastronomía es una actividad muy importante en Bariloche, por ser uno de sus grandes atractivos como ciudad turística. Humildemente, creemos que El Obrador hace un aporte a la cocina de Bariloche y la región al formar cocineros y pasteleros preparados para afrontar con creatividad y eficiencia los retos que propone a diario esta profesión”, expresa Schobert.

La enseñanza personalizada, el conocimiento y dedicación de los docentes e instructores y el moderno equipamiento de la escuela son el principal capital de El Obrador, asegura el matrimonio. Sin embargo, Schobert aclara: “Sabemos que todavía queda un gran camino por seguir, con muchos desafíos por delante. La cocina es pasión, creatividad, esfuerzo y compromiso, ese es nuestro espíritu y lo que nos motiva a diario a seguir creciendo”.